1° Puesto:
BMW 328 1937
     
   
  1° Puesto:
Ferrari 340/375 MM 1953
2° Puesto:
Jaguar XK 120 1952
 
   
  1° Puesto:
Ferrari 250 GTE 1961
2° Puesto:
Shelby Cobra 289 1964
 
   
  1° Puesto:
Porsche 911T Targa 1971
2° Puesto:
Mercedes Benz 450 SL 1980
 
 

El RDLM no solo es un evento con énfasis en lo deportivo; los autos clásicos son el eje fundamental de este tipo de manifestaciones y es justo destacarlo.

Los vehículos históricos constituyen una muestra más de la evolución de la cultura de la humanidad a través de su ingeniería en la faz mecánica y el diseño en sus carrocerías.

El arte existe en los vehículos históricos como así también en los contemporáneos tanto en exóticas creaciones como en las convencionales.

Para preservar el diseño como arte, es esencial tratar de preservar la autenticidad en los trabajos de restauración. Cuando se realizan los trabajos

Es común sustituir piezas o partes pero con la condición de no destruir la auténtica expresión de “estilo” y “diseño” del vehículo.

El Rally de la Montaña, ha decidido premiar a los autos participantes como una manera de reconocer el esfuerzo y dedicación que sus propietarios invierten en ellos y para contribuir a mantener y exaltar la cultura del coleccionismo.

Serán premiados los dos mejores vehículos de cada categoría FIVA y de ella resultará el ganador
"Best of Show Etiqueta Negra Classic Cars
:


Categoría C: vehículos fabricados entre el 1-1-1919 y 31-12-1930
Categoría D: vehículos fabricados entre el 1-1-1931 y 31-12-1945
Categoría E: vehículos fabricados entre el 1-1-1946 y 31-12-1960
Categoría F: vehículos fabricados entre el 1-1-1961 y 31-12-1970
Categoría G: vehículos fabricados entre el 1-1-1971 y 31-12-1982


Los criterios de selección tendrán en cuenta el estado de conservación, funcionamiento, originalidad y respeto por especificaciones de cada modelo al salir de fábrica. Toda modificación, alteración o mejora fuera de su época será en detrimento del criterio de premiación.

Los conocimientos del dueño acerca de su modelo de auto serán tenidos en cuenta a la hora de la evaluación.

Manejar un auto clásico no solo es un placer, siempre conlleva esa cuota de desafío que lo hace una experiencia única. El RDLM es el evento ideal para comprobarlo.